jueves, 4 de octubre de 2007

Consumo Cultural en América Latina

¿Por qué aumenta o disminuye el consumo?

Existen diferentes teorías con respecto al incremento o a la disminución del consumo cultural en América Latina. Pues bien, después de haber consultado diferentes textos, tanto físicos como virtuales, encontré en el libro “El consumo cultural en América Latina”, coordinado por Sunkel, en el que diferentes comunicadores, antropólogos etc., hacen sus aportes y comparten sus teorías con respecto a temas tan complejos como el ya mencionado. En el segundo capítulo del texto, escrito por Guillermo Canclini, hay un tema en especial del que quise hablar en clase y aprovechar este ensayo para expresar, teniendo en cuenta mi rol de teórica para de alguna manera tratar de entender que se entiende por consumo, cual es la diferencia entre consumo y consumismo, que posible valores intrínsecos existen en cada individuo al consumir, por que familias populares, o de escasos recursos económicos, a quienes se les dificulta comer y educar a sus hijos, “tiran la casa por la ventana” para celebrar alguna fecha especial.

Diferentes economistas han tratado por diferentes métodos de definir o desarrollar teorías que envuelvan de una manera homogénea el porque las personas consumen, que consumen y cuando lo hacen. Con base en los comportamientos de los consumidores y aplicando teorías económicas tales como fenómenos de inflación, relación entre precio-salario, leyes de mercado, etc., encontrando estas posiciones económicas inútiles.

Profundizando un poco mas, algunos han tenido en cuenta teorías keinesianas, marxistas, o utilizan como ejemplo a Friedman para adentrarse en sus investigaciones, pero Canclini, contradictoriamente asegura que consumir va mucho más allá de comprar por comprar, del afán de suplir alguna necesidad básica como comer, dormir etc., insiste en que detrás de consumir determinada marca de ropa, escuchar una música, cualquiera que esta sea, visitar centros comerciales, tener gustos por la moda, utilizar una cantidad específica de cubiertos a la hora de sentarnos en una mesa, entre otras muchas maneras de consumo que puedan existir, mediante hipótesis, determina que este consumo nos posiciona en un lugar en la sociedad, nos hace sentirnos reconocidos dentro de una sociedad, permite que además de diferenciarnos de unos, nos parezcamos a otros y de esta manera conformemos grupos sociales, compartamos historias, creencias religiosas, gustos por la música, las marcas o las preferencias alimenticias. Citando a Freud, Canclini asegura que no existe peor circunstancia para un ser humano que el del no ser reconocido ni querido por nadie.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Señorita, buena tentativa, pero como cae en las terribles garras de la mala ortografia..y escribir " me apaciona"... ( en el pequeño perfil)me apasionaria mas q escribiera mejor, y mas si es algo publicado con tanta autoridad.

margarita peña dijo...

uyuyuyuy sorry, pero si meti mal el dedo en el teclado expongo mis disculpas, ya sera corregida la mala ortografía!!